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jueves 26 de junio de 2008

Agujeros, revoques, ampliaciones

Yo ya te dije una vez que la vida es un inmueble que nos protege y que es bueno mudarse y recomenzar, cuando la casa se viene abajo y se llena de cucarachas. Pero hoy vamos a hablar de los agujeros...

Cuando uno invita a otra persona a su casa y la convivencia no resulta, y esa persona se marcha... es como si en uestra casa se hiciera un agujero. Un agujero horrible por donde entra el viento, el frío y la lluvia.

Uno puede invitar a otra persona a vivir a su casa. La convivencia puede ser pasable y podemos llegar a zafar del invierno con ese revoque. Pero se va a venir abajo. Tarde o temprano se va a venir abajo y entrará el viento más fuerte que nunca, el frío más gélido que antes y la lluvia inundará toda esperanza. Sí, así de melodramático es hacer mal un revoque.

Recordá cómo sufriste cuando ella, que te dijo que tenías los ojos más bellos que alguna vez había visto y que ante su visión sentía que dar lo mejor de sí, se marchó. Lo quisiste revocar con una rubia insípida y te salió mal.

Después vino ella, que te dijo que rezaba por vos todas las noches y que incluso te pidió perdón porque vos eras ateo. Tu casa ahora era enorme e imponente.
Pero ella se fue, y te dejó un agujero terrible. Más grande que el anterior. Lo quisiste revocar con otra rubia (ceniza) insípida y salió peor aún.

Y ahora viene ella y te dice con la simplicidad bucólica que tanto te gusta, que está todo bien si para vos está bien.

Eso creo yo, es como hacerle una ampliación, flor de ampliación, a tu vivienda.

Cada vez que nos enamoramos nos jugamos nuestro techo; si nos sale bien, vivimos mejor... si nos sale mal nos quedamos con un agujero. Cada vez la apuesta se va haciendo mayor... ¿hasta cuándo?

lunes 23 de junio de 2008

Recíproco

¿Me observás? Sí. Me observás. ¿Que cómo lo sé? Fácil. Yo también te observo.

¿Me observás? Sí. Me observás. Pero no es lo único que hacés. No. Además me juzgás. Me juzgás. Me observás para juzgarme.

¿Que cómo lo sé? Fácil. Yo también te observo. Yo también te juzgo. Es más. Te observo para juzgarte.

¿No te gusta que te observen? ¿No te gusta que te juzguen? ¿Entonces para qué observás y juzgás? Esperá. No me digas. Yo sé por qué.

Vos me observás y me juzgás y pensás que te vas a salir con la tuya. No te das cuenta que cuando me observás y me juzgás, yo puedo observarte y juzgarte. En realidad yo puedo observarte y juzgarte cuando quiera... pero no lo hago.

Yo te observo y te juzgo porque vos me observás y me juzgás. No es que me importe mucho. Tampoco es que me dé lo mismo. Se trata más bien de que siento tus ojos clavados debajo de mi nuca y siento un murmullo supraliminal en el que por momentos se escucha mi nombre.

Entonces me doy la vuelta y te observo. Y observo cómo me observás y cómo me juzgás. Y te juzgo. Entonces, vos observás cómo te observo y cómo te juzgo.

¿No te gusta que te observen? ¿No te gusta que te juzguen? ¿Entonces para qué observás y juzgás? ¿No te das cuenta que si me observás yo te puedo observar a los ojos y que así, no podés eludir mis juicios? Observar y juzgar son actividades que se prestan a la reciprocidad mucho más a menudo de lo que nos gustaría...

Dejáme al menos que te dé un consejo. Probá caminar un día sin observar a nadie. Andá sin pensamientos y con la vista al horizonte; o mejor aún: con la vista entre 15º y 30º sobre el horizonte.

Vas a ver que no vas a observar como nadie te juzga.

martes 10 de junio de 2008

Rondando lo sagrado

Lo sagrado y lo profano no son cosas distintas, sino que son modos distintos de ver a las cosas. La trelevense bufanda multicolor que llevo en mi cuello no significa para la mayoría de los mortales más que un trozo de tela que abriga. Pero habemos al menos dos personas en este orbe material que llamamos Planeta Tierra que sabemos que este objeto se separa, que está separado, segregado, sagrado, de otras bufandas.
La historia de la bufanda no es importante. Lo esencial es que yo rondo una zona sagrada con mi bufanda. Yo juego con la casualidades, con el destino, el azar o lo que sea.
Sé que hay un lugar y un tiempo donde debo mostrarme con la bufanda para que su poder -sagrado y emocional- se active. Tan fácil como cruzarme con la otra persona que conoce el verdadero valor de la bufanda. Tán fácil como eso.
Y tan difícil como que viva a 200 m. del Obelisco.

lunes 9 de junio de 2008

Jamases

Lo admito, soy cursi. No sé muy bien por qué, pero sé que me gusta. Es algo que espero que jamás cambie. La ilusión de la infancia suele ser aniquilada por la experiencia y el "mundo real".

Pero en realidad, la ilusión de la infancia es ilusión, sólo porque la gente la abandona.

Creo que mi cursilería es parte integrante de mí y que es una de las mejores cosas que tengo. Es más, creo que ver mi cursilería como un defecto es un signo de una persona pobre y miserable.

Bah, "cursilería"... no sé por qué le digo así... es de persona pobre y miserable pensar que yo soy cursi.

Cuanto más bajo me hundo, cuantos más fracasos me alcanzan, cuanto más me curte el "mundo real", más me doy cuenta de quién soy y quién quiero ser.

Ah y bueno... esto lo escribí el Viernes, antes de haber ido a una fiesta privada con show cuyo anfitrión era el cantante de Miranda!
Ahora como que lo cursi, bah no sé ni qué iba a decir, chau.

viernes 6 de junio de 2008

Viernes de Recoleta

Como todos los viernes, ¡qué mejor que enredar a una "campesina" mediante un tour por Recoleta! Un poco de alcohol, un poco de otras cosas, un poco de pasto en una plaza, un poco de caminar, un roce de manos, un nagashi-uke y caen rendidas.
Las plazas de Recoleta deben ser artífices de esa facilidad.
Pero luego siempre vienen las consecuencias. Recoleta, Barrio Norte, o como lo llamés es un lugar incómodo... una suerte de paseo hasta el reviente. Y el reviente, amiga, no se hace esperar.
Porque después de todo, Recoleta es mentira. La gente no es así. La gente no necesita del lujo ni lo disfruta siquiera. Es todo una gran mentira para acorralar a los fuertes. A los que viven en el seno de la naturaleza. Ésos sí que son peligrosos.
Para ellos, se crean lugares como Recoleta, donde uno puede gastar mucho dinero en algo que no vale nada afuera de tal barrio-ciudad. Porque claro, tangencialmente al mercado, al divorcio producción-consumo, se sitúa la producción para consumo propio.
El prosumidor, como le dicen algunos. Ése es el tipo peligroso. Un tipo peligroso, que posee una especie que lo imita, el presumidor.
Y el presumidor se sitúa a sus anchas en Recoleta. En cualquier Recoleta, en todas las Recoletas.

jueves 5 de junio de 2008

Inmuebles

Ya que la otra vez fuiste tan ecuánime y racional -ponéle- y me concediste que te hablara de inmuebles, dejáme hoy que te cuente algunas cosas sobre cómo dejar atrás las penas y seguir adelante, hacia la buena vida. Porque no te olvides que Ukhronía surgió casi casi como un blog-terapia para gente con problemas vitales.

Si vos estás mal porque tu pareja te dejó (o porque la dejaste y no sólo que no le importó sino que *descorchó un fresita*) lo mejor que podés hacer es cambiar de inmueble. No sé si tanto como de inmueble físico, pero cambiá al menos de costumbres y concepciones. No te quedes embotado en un metro y medio de estulticia, ¿captás?

Dejá de lado los viejos rencores y aceptá los nuevos. Sí, los nuevos rencores. O al menos, buscáte a otra persona que te haga sufrir, porque... ¿viste cómo es la cosa, no? Si seguís hablando una y otra vez de la misma persona es porque te sigue haciendo sufrir. Y si te hace sufrir es porque la extrañás aún.

Entonces yo te digo... salí de esa casita, buscáte una nueva, más grande y confortable. Intentá llevarte bien con la gente, no prestés tanta atención a las diferencias, concentráte en lo que te une. Mirá, yo no te lo quería decir, pero el tema es que en esa casita tan estrecha, medio como que aleja a la gente. Y a los que no los aleja es porque son como vos y les gusta reirse de cómo se filtra la humedad por el techo y de cómo flasheas que el Río de la Plata es el Océano Atlántico.

Vos jugala piola. No tenés que ganarle a nadie.

viernes 23 de mayo de 2008

2 M.G.

La última vez que nos vimos me hiciste pasar un Octubre de insomnio y anorexia. Bueno, en realidad no fue la última vez. Tras ese mes de decaimiento físico y moral nos cruzamos varias veces, me miraste con miedo algunas y otras me quisiste saludar te esquivé. Pero eso es tan irrelevante. Lo esencial son aquellas veces que te quise ver y no te encontré, y no supe qué era de tu vida.

No sabía dónde vivías ni qué hacías ni cómo estabas ni si me odiabas, temías o añorabas. Sólo tenía para recordarte la carta que una vez me escribiste, los mails que no me animaba ni a leer ni a borrar, y lo poco que te pude arrebatar antes de perderte. Pero tu cartita de amor siempre la odié como siempre odié tu zurda manuscrita, esa letra torpe que no se correspondía ni con tu gracia ni con tu dulzura. Ni hablar de esa bufanda multicolor. Qué chasco me llevé al darme cuenta de que de tanto usarla, ya no olía más a vos sino a mí.

Y ahora te cruzo de nuevo. Te miro. Quisiera saber que te dejé en el pasado pero no. Vos siempre presente, manifiesta u oculta pero presente. ¿Cuántas veces casi se me escapa tu nombre estando con otra? Puedo contar cuatro veces sin hacer mucha memoria ¿Por qué persisten acá, en mi blog, tus fotos y tus historias -las reales y las que te inventé para no perderte el rastro-, aún cuando pensé haberte olvidado? Rara vez te nombro, pero este blog es tuyo; es tuyo porque lo hice para vos, porque vos me inspiraste a comenzarlo, me diste leña para que arda y para que siga ardiendo. Después te fuiste. Pero tu leña persiste y pareciera hoy que me das más y más leña.

O no, no sé. Quizá simplemente esté idealizándote o proyectando en vos. Tampoco sé si eso importa.

jueves 22 de mayo de 2008

Primera

Alguien me dijo una vez que se podría enamorar de cualquier, cualquier persona pero que prefería estar sola porque no podía darse el lujo de descartar a prácticamente toda la humanidad por una sola persona. No sé si es una posición, creencia o actitud más extraña que loable pero ahora lo que más me importa que tal persona fue durante unas semanas mi mentor. O mejor dicho mi mentora, porque se trataba de una mujer (qué mujer) y no de cualquier mujer, sino que durante esas semanas la llamé mi novia. Hoy dudaría de tal denominación, como dudo de llamar novia a todas las que alguna vez llamé novia o como desmedidamente, todo amor que siento lo considero el primer amor.

Es que, al fin de cuentas... ¿Qué es el primer amor? ¿Qué es el amor? Y mucho más importante, claro está, ¿qué es amar? Siemrpe que me lo pregunto no puedo dejar de advertir que en tal pregunta, la pregunta primera de una filosofía del amor, la fuerza está puesta en la acción y no en el objeto de la acción, es decir, en el amar y no en el ser amado, al punto que ni siquiera es nombrado y casi pareciera que es una excusa para el amar.

Pero si volvemos al tema central, tendría que afirmar que ella nunca me amó o que me amó y que entonces no es cierto de que no podía darse el lujo de descartar a prácticamente toda la humanidad por una sola persona. Pero claro, también nos podemos poner... mmm... filosóficos y decir que me amó porque yo le representaba la humanidad toda, o toda la humanidad, o todo lo que le gustaba de la humanidad, o la humanidad con todas sus características, virtudes y vicios.

O quizá eso sería tan sólo evadir la cuestión central, es decir, qué es el amor, o, si vamos al caso... si la amé o no.

miércoles 21 de mayo de 2008

Influjo dionisíaco / Reflujo apolíneo

Es bello cuando alguien aparece y nos juzga desde una visión de la vida que nos parece inverosímil. En plena fiesta de cerveza, té y rock & roll conocimos a Agustina Cirquense, quien nos cuestionó nuesta pronunciación del alemán, nuestros estilo de vida academíco y que además nos increpó a hacer circo, tela, malabares y a salir de lunes a lunes. ¡Qué manejo del tiempo!

A ver, la cosa es así. Vivimos organizados bajo un sistema consitente en el intercambio de trabajo por dinero y de dinero por viviendas, comida, salud y cierta cantidad de entretenimiento. Ese entretenimiento se divide en dos clases, a saber, la primera que significa un deleite, mero deleite, y el retorno a la rutina del intercambio labor-dinero. La segunda clase empero significa la ruptura con ese mundo rutirnario del intercambio y se caracteriza por poseer un tiempo propio, el fin de semana.

Agustina Cirquense nos dice que salgamos de lunes a lunes y que trabajemos -laburemos- haciendo malabares en una esquina. Nos pide que seamos soberanos de nuestro tiempo y consecuentemente -agrego yo- de nuesta vida toda. Parece un género de vida extraordinaria, es decir extra-ordinaria, lo que significa "fuera de lo ordinario" y eso es algo interesante.

Pero lamentablemente, es tan sólo un escape de la rutina del intercambio labor-dinero y un intercambio oneroso; porque Agustina Cirquense posee ciertas características que no nos placen para su situación vital, a saber:

  1. Una hija de 2 años, con una madre de 18 años.
  2. La manía de corregir a la gente que dice "circense" en vez de "cirquense".
  3. Una actitud harto agresiva y homogeneizante en lo relativo a cómo debe uno vivir.
Y más allá de todo eso, porque lo nuestro es la Academia y el escape, porque somos y nos sentimos, a fin de cuentas, radicalmente diferentes de toda nuestra vivencia. Dicho en otra palabras; sabemos que la vida jamás se agota en la vivencia y que siempre hay algo nuevo bajo el sol.
O no, que no hay nada nuevo bajo el sol. Que todo está ya dicho, pero que, aún así, no hemos recorrido aún todos los caminos y que jamás los recorreremos y entonces y entonces, no sabemos cómo se ha de vivir... y aún así, vivimos y felices acaso.

martes 20 de mayo de 2008

Épica y oniria

A medida que nos vamos ensismismando más y más, nos abstraemos del mundo real y concreto para navegar dentro del mundo subjetivo, de nuestro propio yo. Mis viajes personales, mi psiconáutica digamos, suelen aparecer adornados por avenidas o caminos como el de la Avenida La Inmortalidad o la abismal calle que separa el distrito residencial sur del distrito industrial norte, y que lidera hacia el este el desarrollo de la mítica pero paradigmática ciudad del mar, y que representa la línea del tiempo del mismo modo como la avenida antes nombrada.

Mi psiconáutica también posee otro tipo de elementos característicos y habituales: el miedo. Atrocidades que me hacen despertar paralizado de miedo, como la Salsa inhumana, una suerte de cruza entre la antropofagia y el asco, el Laberinto del Pavor, un insuperable desafío a los monstruos personales, o finalmente el Enemigo Absoluto, oponente invulnerable por definición.

Así, mi psiconáutica es una suerte de épica del desafío imposible pero a su vez, una invitación a una constante superación personal, a enfrentar los miedos internos, a hacerse dueño de uno mismo, a conquistar los fragmentos de nuestro ser y ser, cada día un poquito -aunque sólo sea un poquito- más fuerte.

domingo 18 de mayo de 2008

Justicia y desgarro

Lo primero que se piensa cuando se presenta una ley ética del tipo "tú debes" es: ¿y qué si no lo hago? Pero está claro que la ética no tiene nada que ver con el castigo y la recompensa en el sentido ordinario. La pregunta por las consecuencias de una acción debe ser entonces irrelevante. Al menos tales consecuencias no pueden ser acontecimientos. Puesto que debe haber algo correcto en la formulación; debe haber una suerte de recompensa y de castigo ético, pero ellos deben yacer en la acción misma.

Ludwig Wittgenstein, Tractatus logico-philosophicus, 6.422.

Una máxima moral que promete un premio o castigo que se desarrolla en el tiempo, más que a moral suena a amenaza o disuasión.

La justicia verdadera -sagrada, incorruptible e infalible- es también inmediata; y es que la justicia verdadera es la justicia del corazón la justicia del alma, la lealtad a nosotros mismos. Ella es quien determina qué debemos hacer y qué no, y no cabe preguntar desafiantemente o en tono de burla ¿y qué si no lo hago?

Pues, si no lo haces, generás un abismo en vos mismo. Digamos -por ser platónicamente poéticos- que tu alma no coincide consigo misma y sufres el dolor de ese desgarro tan íntimo.

jueves 15 de mayo de 2008

Pasado presente

El pasado ya ha pasado pero no deja de influenciar el presente. El pasado ya ha pasado pero no deja de ser el presente; porque claro, entre el presente y el pasado hay una unión íntima, la de causa y efecto, por lo que el pasado, a su modo, está presente en el presente.

Y no crea Ud. que hice todo este juego de palabras por la pura sonoridad. Lea y relea, si es necesario, y se dará cuenta, estimado y atento lector, que lo que digo así es.
Sin embargo, yo ahora quiero que Ud. me objete algo, a saber, que el pasado -lejos de lo que el sentido común indica- no está escrito en piedra.

Yo quiero, estimado y astuto lector, que Ud. me explique cómo es que el pasado es una masa informe a partir de la cual construimos el presente, nuestro presente, nuestra personalidad y cómo, muchas veces, construimos y reconstruimos ese pasado y nos reconstruimos a nosotros mismos, seres presentes.

Quiero que Ud. me cuente de cómo alguna vez en su vida reinterpretó su pasado y cómo cambio todo; como ese "amor de su vida" pasó a ser una historia de desidia y rock-and-roll barato, como su aplastante derrota fue la oportunidad de su vida, y muchísimas cosas más.

En resumen, Ukhronía -un no-tiempo- es un blog de vivencias que ocurrieron -o no- pero que actúan sobre nosotros. Quiero sus vivencias, querido lector.

¿Será tan amable de compartirlas?

Le doy las gracias de antemano.

lunes 12 de mayo de 2008

Administración del tiempo

El fin de la vida humana -fin como objetivo, no como final, claro está- es la felicidad nos dice Aristóteles. Para algunos ser feliz es tener plata, para otros placeres físicos, honores o, para unos menos, ser sabios. Sea lo que sea, la felicidad es un estado y no un logro. La felicidad nos exige que persistamos en la felicidad misma.

Ser feliz requiere entonces de un esfuerzo cotidiano, día a día, y consiguientemente de tiempo. La vida se compone de momentos, por lo que nosotros mismos somos tiempo.

El arte de ser feliz puede definirse entonces como el arte de la administración del tiempo; la cual podría tener alguna que otra máxima:

  1. Si la vida se compone de momentos y mejor que esos momentos sean buenos; es conveniente minimizar los malos momentos evitando a la gente y a las situaciones que los generan
  2. El pasado permanece estático, nuestra memoria no. Conviene entonces tomar del pasado lo útil y beneficioso dejándolo que lo malo y pérfido se lo lleven las aguas del tiempo.
  3. Se puede romper con familia, pareja y amigos pero no con la sombra ni con uno mismo. Ya que es imposible escapar de uno, conviene llevarse bien con uno mismo; conocerse, quererse, cuidarse, darse oportunidades y ante los errores, saber perdonarse. Todo tiempo es tiempo a solas con uno mismo.
  4. El futuro, el porvenir está siempre por venir. Por lo que conviene siempre ocuparse del presente, de vivir y de vivir bien, aquí y ahora.
  5. Uno es y posee un cuerpo; es importante conocer, entender y cuidar a nuestra única propiedad privada en sentido estricto. De nuevo, todo tiempo es tiempo con uno mismo.
  6. Jamás conviene confundir diversión con felicidad; la felicididad no consiste en que el tiempo pase más rápido sino en disfrutar el paso del tiempo.
  7. Quizá el más importante, aunque algo paradójico; jamás creer que uno tiene la razón o, dicho de otra forma, que lo que creemos resistirá las fuerzas de las aguas del tiempo.

domingo 11 de mayo de 2008

Poema de una ex novia

Porcelana

En el fondo sos re inocente, chabón,
y tan fragil, como porcelana, ¿captás?

Eso me daba mucha ternura en vos,
te quedan las marcas como porcelana
que se rompió en Abril
y uno, en Junio, volvió a pegar.

Toda la gente te deja algo,
para bien, para mal,
todos te dejamos algo:

Solcito, que no eras tan brillante,
que no eras tan rudo, Pamela,
Lola, que tenías una lengua de plata.

Aún me da mucha ternura en vos,
que se te notan las marcas como porcelana
que se rompió en Abril
y uno, en Junio, ya no va a estar.

Yo, Daniela, que la droga te mata de a poco,
la Rubia, que los caprichos te matan de una;
María que las familias ahogan.

Sofía, que no hay sabiduría que valga,
Clara, que no hay nada en claro;

Que siempre queda aliento,
para seguir suspirando, Romina;
y Gabriela, que el buen sexo,
siempre está por llegar.

sábado 10 de mayo de 2008

Adolescente

Cuando vos y yo teníamos 17 años pensábamos que nada podía pasarnos, que eramos inmortales, que podíamos tomarnos todo el vodka de esta ciudad que tanto odiábamos y que nada pasaría, que teníamos la razón y toda la razón y que nada iba a cambiar.

Años más tardes nos dimos cuenta que las cosas no son tan simples, que nadie tiene la razón pero muchos están equivocados, que destrozando un auto uno no se libera sino que saca esas ganas de vivir que no comprende.

Ahora sabemos que la adolescencia es poseer demasiada ganas de vivir y poca comprensión qué es vivir; que madurar no significa abandonar ideales sino realizarlos y que nadie, pero nadie, te puede decir cómo vivir.

En resumen, nadie, pero nadie, te puede decir cómo vivir.

miércoles 30 de abril de 2008

Suspira el teléfono

El tema de la paternidad durante la adolescencia es harto complicado. Ante la noticia de un embarazo, una pareja de jovencitos se ve ante el dilema de tenerlo o no tenerlo. Muchas veces -las más de las veces-, los futuros padres deben dejar de lado sus sueños y proyectos si deciden tener al hijo.

Hace dos años salía con una chica con la que nos amabamos con locura. La relación era por demás problemática ya que su familia era muy católica y yo un ateo declarado, y mi familia la miraba con desdén porque creían que era poca cosa para mí. Como si una persona fuera una cosa...

La relación duró exactamente un mes y un día, aunque realmente nunca nos importó cuánto tiempo llevabamos sino la intensidad con la que llevababamos la relación. Ese último día, el trigésimo primer día de nuestro amor, fue -lo recuerdo como si fuera ayer- el 18 de septiembre de 2006. Fui a su casa, estuvimos juntos, y a las 4.30 am volvi casa, escuchando The Bogus Man de Roxy Music.

Al otro día la llamé y estaba enferma; la pasé a visitar el 19 y el 20 era su cumpleaños. Por situaciones que no vienen al caso, nos peleamos muy fuerte y de allí en adelante no volvimos a estar juntos, aunque durante un tiempo albergamos la ilusión de volver.

Ilusión que luego fue aplastada por peleas más fuertes. Peleas que hicieron que nos dejaramos de hablar y no la ví más.

Tuve miedo -no sé por qué- de que hubiera quedado embarazada. El 18 de septiembre de 2007 me encontraba en Buenos Aires. En uno de mis paseos me la encontré con su bebé de 3 meses; al parecer vivía ahora en casa de su padre en San Nicolás, a dos cuadras del Obelisco.

Nunca tuve el valor para aceptar que había en el mundo un hijo mío, mucho menos estando enamorado de otra mujer y en una relación con ella. Me molestaba terriblemente, como una picazón que no se puede rascar por no poderla localizar con exactitud en el cuerpo. Mucho más me molestaba la tranquilidad con la que me lo tomaba y la facilidad con la que mantenía ese burdo simulacro frente a mi novia, amigos y familia.

Hace un tiempo un amigo, quien tiene un amigo en común con ella, me consiguió su celular y la llamé. No hablamos mucho; sin duda fue menos de diez minutos. Hablamos de la vida, del amor... o quizá, del amor, de las mujeres y de la muerte, ya no recuerdo. Y hablamos de su hija, María, María a secas.

Y digo de su hija, porque no es mi hija. El bebé con el que la ví era su sobrino; no su hija. Y su hija, no nació aún, sino que nacerá para su cumpleaños, y aparentemente, jamás conocerá al padre.


sábado 26 de abril de 2008

Cortar por lo sano

"Un geómetra -suele decir una persona que admiro mucho- es una persona que razona con figuras imperfectas". Sucede que en la realidad no existe el punto, ni la recta ni la curva; al menos no de un modo perfecto. Tampoco existe asimismo lo correcto y lo incorrecto en sentido absoluto; al menos la mayoría de las veces.

Muchas veces me he preguntado -haciendo eco del gnóstico 'póthen tà kaká'- en qué momento lo bueno degenera. La pregunta no es gratuita: da un principio rector para nuestras acciones [en la vida].

¿Cuándo conviene el suicidio a la desesperación?
¿Cuándo conviene la eutanasia a la enfermedad?
¿Cuándo conviene romper una relación a vivir una 'repulsión'?

La respuesta sólo puede venir de nosotros mismos y su verdad o corrección no puede ser juzgada por nadie más que por nosotros mismos.

Y yo, por mi parte, encuentro cada vez más conveniente afilar la hoja y cortar por lo sano, antes de que degenere.

viernes 25 de abril de 2008

Poseer

Les recomiendo que lean éste hermoso cuento de Alguna Alicia, que nos recuerda que uno sólo poseee a uno mismo y que jamás, jamás de los jamases, es dueño del otro.

martes 22 de abril de 2008

Invasión sin violencia

¡Mas claro! La mía es una invasión sin violencia. I'm a lover not a fighter. Esto lo aclaro porque en el blog del amigo Lucas algunos habrían interpretado que vuestro servidor, Lambda Celícola, planea conquistar el planeta Terra. Nada más alejado de la verdadera verdad.

Mi intención es despertar el espíritu dormido de la humanidad por la obra de la música metafísica. Así que como muestra de paz, les dejo un discazo. Mas claro, es conveniente empezar con un disco digerible por oídos humanos así que les dejo uno facilito.

(click en la imagen para descargar)

Os dejo un par de temas del disco para escuchar antes. Sólo para los incrédulos. La fiel audiencia de UKH va a bajar el disco; ya lo conocen por un par de temas que puso Iota.






La última canción es infaltable en este preview ya que porta el mensaje de amor universal que os traigo. Abajo la letra para los incrédulos.


The Zombies
Hung up on a dream

Well I remember yesterday
Just drifting slowly through a crowded street
With neon darkness shimmering through the haze
A sea of faces rippling in the heat
And from that nameless changing crowd
A sweet vibration seemed to fill the air
I stood astounded staring hard
At men with flowers resting in their hair...

[Instrumental]

A sweet confusion filled my mind
Until I woke up only finding everything was just a dream
A dream unusual of its kind
That gave me peace and blew my mind
And now I'm hung up on a dream...

They spoke with soft persuading words
About a living creed of gentle love
And turned the arm to sounds unheard
And showed me strangest clouded sights above
Which gentle touched my aching mind
And soothed the wanderings of my troubled brain
Sometimes I think I'll never find
Such purity and peace of mind again...

lunes 21 de abril de 2008

¿Por qué un blog?

Cuando empecé UKH pretendía disponer de un tiempo que no tenía para decir algunas cosas. Con el tiempo UKH, ha pasado por tantos cambios. Murió y revivió como filosofía vitalista. Murió y revivió como terapia grupal, de la mano de Alicia y Luigi. Murió y revivió gracias a mi hiperbulia.

Después fue creciendo. Creció en frecuencia de posteos, creció en temáticas y añadimos la UKH.Radio, que hoy en día está un tanto moribunda.

Pero hoy, leo o releo viejos posts y me trae recuerdos hermosos de cuando los escribí.

¿Por qué un blog? Para rememorar viejos momentos. Para conocer gente; gracias a UKH conocí a 4 personas que en uno u otro momento han formado parte de mi vida. Un blog es una buena forma para conocer gente con intereses similares, lo cual en nuestra época de gente solitaria no es sino una gran herramienta social.

Por eso quiero agradecer a todos los que me leen, a todos los que me leyeron y a todos los que me leerán. Muchas gracias.